El
artista es como un chamán que busca propiciar el placer espiritual en los seres humanos.
Es por ello que he usado elementos de la ritualidad, de las creencias y supersticiones de
la gente: el gesto de ligar los buenos augurios, la música de una región o el gesto
corporal percibido en una manifestación masiva, son todas ellas asociaciones mágicas que
permiten soñar e imaginar, en un acto que mueve el espíritu y los sentidos del hombre.